SUBIDA AL PICO LUCERO

¡Y de nuevo Ángel de la Mata me hizo madrugar! Esta vez nuestro destino era Canilla de la Albaida en Málaga, con el objetivo de subir al pico Lucero o raspón de los Moriscos.

Ya por el camino íbamos alucinados con el paisaje que nos deleitaban los pueblos       Algarrobo-Sayalonga y Cómpeta, sin saber lo que aún nos esperaba en la ruta del Lucero

El punto de partida lo hicimos desde la zona recreativa Fabrica de la Luz, ahí mis compañeros y yo iniciamos la caminata por un sendero que cruzaba el arroyo, el camino con una gran vegetación como los helechos, adelfas y sauces que nos permitieron disfrutar del entorno, al llegar a un pequeño cortijo pudimos ver la Cueva del Melero que servía como antiguo refugio a los pastores de la zona. 

 

Seguíamos el ascenso con caminos estrechos y perdidos en matorrales, el primer tramo acabo en un carril terrizo llamado Puerto Blanquillo, que nos indicaba por donde se debía ascender al pico Lucero.

Continuamos la caminata subiendo algo más de altitud hasta que conseguimos llegar al Puerto de Cómpeta, ya en provincia de Granada, situado en antiguas canteras y donde ya veíamos más de cerca nuestro destino.

A pesar de que la subida parecía complicada e intensa no nos costó mucho llegar debido al zigzag que el camino hacía y que nos ponía las cosas más sencillas, cuando por fin pudimos coronar el pico nos encontramos el antiguo cuartelillo de la Guardia Civil en ruinas, que servía de vigilancia y control a los maquis.

Desde arriba se podía observar tanto el pantano de Los bermejales, Sierra Nevada, la costa malagueña y la vera de Málaga, un hermoso paisaje que sin duda a mis compañeros y a mí nos encantó.

A pesar del mucho trabajo que me costó no me importaría volver a repetir la ruta porque merece la pena tanto el camino como las vistas que allí nos esperan.

Carmen Almazán, la Tiñosera recuperada.

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